Un concreto de mayor resistencia reduce secciones y libera área útil, pero exige control térmico, curado estricto y una logística de vaciado más ajustada.
En SOAR evaluamos tres variables antes de subir la especificación: la altura de la edificación, la disponibilidad de planta cercana y el ciclo de encofrado esperado. Si el ciclo de piso no baja al menos un día, el sobrecosto rara vez se justifica.





